VERACRUZ CON MAYOR DEUDA
Por Gabriel Yorio González
El Gobierno del Estado de Veracruz emitió un bono por 6 mil 300 millones de pesos en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) para reestructurar la deuda contratada durante el periodo de Miguel Alemán y parte de estos recursos serán destinados a obra pública productiva. Esto significa que la deuda del estado ahora es mayor.
Hay que recordar que la administración pasada emitió un bono en la Bolsa para construir la autopista de Cardel. El bono de Miguel Alemán estaba mal estructurado, porque tenía un plazo de 14 meses y probablemente el proyecto que se financiaba iba a tardar ese tiempo en ser construido. Por lo tanto, era mejor no endeudarse y financiar el proyecto con recursos derivados del flujo de efectivo del estado. Aquella bursatilización fue autorizada por la Cámara de Diputados pero hubo argumentos políticos en contra de algunos diputados locales, los cuales estaban equivocados ya que lo malo de la operación en realidad era el plazo y la explicación en contra debió ser financiera. Esto no se dio al parecer, por falta de conocimiento en la materia de los diputados locales.
La emisión que realiza Fidel Herrera de un Certificado Bursátil (Cebur), comúnmente llamado Bono, tiene un plazo de cinco años, el cual es apropiado para este tipo de operaciones. Las garantías están compuestas por el Impuesto sobre la Tenencia, de naturaleza federal.
Ahora bien, financieramente la operación se encuentra bien estructurada y es un acierto de la actual administración. Sin embargo, en el discurso político se ha querido dar la impresión de que la deuda del estado esta liquidada. Lo cual es completamente errado. La deuda existe y además, es mayor que la deuda alemanista.
Anterior a la emisión de los bonos del Estado de Veracruz, la deuda era de 3 mil millones. Ahora es de 6 mil 300 millones. Cambiaron una deuda por otra y pidieron un poco más para otro tipo de proyectos. Fidel Herrera reestructuró la deuda que contrajo Miguel Alemán con tres bancos comerciales (Banorte, Banamex e Interacciones) por 3 mil millones y la cambió por una deuda que se contrajo con los inversionistas por un monto de 6 mil millones. En pocas palabras, pidieron prestado a los inversionistas 3 mil millones para pagarle a los bancos y otros 3 mil para financiar proyectos productivos.
Con este tipo de omisiones, o verdades a medias, en los discursos de los políticos lo único que se genera es una falta de confianza. La operación financiera no tiene nada de malo, de hecho se encuentra mejor estructurada que la que realizó Miguel Alemán. Tiene un mayor plazo de vencimiento, promueve los mercados subnacionales de deuda en México y será utilizada para proyectos productivos. Sin embargo, no es cierto que la deuda quedó saldada, la deuda es mayor y sólo cambio de dueños.
La emisión del Bono a simple vista parece bien hecha. Ahora es el turno de los de los diputados locales de revisar que la deuda adquirida con el Bono tiene una menor tasa de interés que la deuda que se pagó, de lo contrario la reestructuración esta mal hecha. De igual forma, deberán vigilar que los otros 3 mil millones de pesos se dirijan a proyectos productivos como lo señala la ley. Es decir, ahora la vigilancia de la operación financiera debe ser técnica y no incluir argumentos políticos. Parece que el Gobierno Estatal se aprovecha de la falta de conocimientos técnicos de los diputados locales.
La operación sitúa a Veracruz en el lugar 17 de los principales emisores de deuda estructurada de largo plazo en el país, debajo de lugar 16 que ocupa el Estado de Nuevo León y por encima del Distrito Federal que tiene el lugar 18. La emisión fue una de las más importantes de este año en nuestro país.
Gabriel Yorio González es Economista del Tec de Monterrey y Maestro en Ciencias Económicas de El Colegio de México.
gabriel.yorio@gmail.com